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UNO CONSIGUE LO QUE QUIERE TRABAJANDO

Mural Taller CIUNEL

Es el testimonio de la artista plástica Irene Ciunel que, siendo fiel a su premisa de que el arte salga a la calle, sumó sus obras a los atractivos naturales de la localidad de Carhué, dando así testimonio de una de las leyendas sobre el origen del Lago Epecuén, una laguna de agua salada en el S.O. de nuestra Provincia de Bs.As. con propiedades curativas similares a las del Mar Muerto en Asia.

“La Leyenda del Lago Epecuén”

Resumido del texto publicado por la Municipalidad de Adolfo Alsina que acompaña la obra de la artista Irene Ciunel a orillas del Lago Epecuén.

Epecuén era el nombre de la hermosa India hija del Jefe de la tribu, de labios rojos como la flor de ceibo y pupilas azules de mirar el cielo o, para los jóvenes guerreros, quizá el cielo era azul de mirar esos ojos. Los viejos caciques decidieron que el guerrero más valeroso sería merecedor de la divina Epecuén, la rosa agreste de la pampa de tez cobriza. Fue la fuerza y valentía de Carhué la que con el fuego de su corazón encendió la pasión y el amor de Epecuén, se amaron, se adoraron, se idolatraron, pero una circunstancia inesperada truncó esa ilusión.

La espina de la fatalidad desgarró sus corazones, el valeroso Carhué quedó afectado por una extraña enfermedad que redujo su organismo a una inmovilidad absoluta, presa de su infortunio Epecuén se lanzó una noche a campo traviesa hasta caer desfallecida, bajo los rayos de una luna conmovida lloró, lloró mucho y ese manantial fugaz y cristalino en un llanto inacabable fue acobijado por la noche, sus estrellas y las tinieblas que así la transformaron en una pequeña laguna de lágrimas. El dolor había convertido a Epecuén en esa cuenca de ternura acuosa que podía ser su alma en lágrimas, nada más que lágrimas.

Carhué, desolado por la partida de su amada, pidió ser llevado a buscarla pero el largo peregrinar fue en vano. Se detuvieron junto a una laguna en la que percibió una dulce voz que lo llamaba, se emocionó y pidió que lo ayudaran a entrar en la ella. Creyó ver una figura etérea con brazos en cruz como alas y el rostro de su amada, ingresó a las tibias aguas sin poderse mover y la transformación fue inmediata, Carhué salió de la laguna sano, vigoroso y ágil.

Uno consigue lo que quiere trabajando

La artista plástica Irene Ciunel, de ascendencia polaca es una trabajadora del arte que junto a sus padres e hijos, como tantas otras familias del lugar, supo reponerse de adversidades económicas y remontar épocas difíciles siempre con la convicción de que “uno consigue lo que quiere trabajando”.

Una frase es su estandarte, si te preguntan cómo estas, que la respuesta sea: “cada día mejor”.

En este presente, con sus hijos ya grandes y bien establecidos en sus actividades, supo construirse una identidad en el arte como autodidacta a fuerza de voluntad de trabajo y continuos aprendizajes. Hoy sus obras están en muchos espacios públicos de Carhué dando cuenta de una de las leyendas que asocia la existencia de esta particular laguna con las propiedades curativas de sus aguas.

Aguas termales que contienen minerales y propiedades terapéuticas que son idénticas a las del Mar Muerto (Asia) y que están consideradas en un 2do lugar en el mundo después de este. Se le tribuyen a estas aguas propiedades reconstituyentes y fortificantes del organismo en general, en la mejora de afecciones reumatológicas y de la piel, propiedades desinflamatorias con acción sobre el movimiento además de relajante muscular y sedativa.

Irene Ciunel nos recibió en su cálido espacio/taller en la esquina de las calles Mitre y Belgrano de Carhué, allí pudimos conocer la historia de su trabajo que cuenta con el reconocimiento del Senado de la Provincia de Bs.As. como Artista Bonaerense – 2019 , además del reconocimiento local que recientemente le otorgaron con el premio Corona de Sal2021 que se entrega a los artistas destacados de ese distrito (Adolfo Alsina) que además han contribuido con el desarrollo turístico del lugar siendo que su familia se ha dedicado a la hotelería durante muchos años.

El trabajo de Irene Ciunel se inició en forma autodidacta, primero en paisajes para luego abordar como temática central los niños y  la mujer, parte de sus obras pueden verse en la vía pública en la imagen de Epecuén, en murales pintados o en mosaiquismo que dan una identidad cultural al lugar sumándole el interés que despiertan estas obras por conocer una de la leyendas de los pueblos originarios (Tehuelches – Mapuches) , en su Taller o en los lobbies de los principales Hoteles de Carhué, y en su página o en redes sociales por Face Book e Instagram. Participó en numerosas exposiciones como artista invitada exponiendo sus obras desde Tierra del Fuego hasta Buenos Aires.

Irene disfruta esta etapa de crecimiento y cosecha de vínculos por su trabajo artístico sobretodo en cuanto a la proyección del mismo hacia su comunidad, sea por tareas solidarias o como docente en “La Casa de la Cultura” en los talleres de arte que, además de la pintura, incluyen el arte del mosaiquismo.

“La Casa de la Cultura” es un espacio que también hemos visitado y valorado por la intensa actividad que allí se despliega con distintos talleres, un espacio lleno de vida en el que, respetando los protocolos, se desarrollan actualmente distintas actividades vinculando a la comunidad con el arte.

Compartimos con Irene la importancia cultural que también tiene para su localidad las obras de Salamone que refuerzan la idea de una identidad potenciando la difusión del lugar y también de los artistas locales.

Nos despedimos de Irene con la promesa de una próxima pronta visita a su localidad o, en cuanto se pueda, organizar su presentación en Sierra de la Ventana.

Gracias Irene Ciunel por recibirnos, compartir tu historia, tu arte y tus proyectos.

https://www.facebook.com/irene.ciunel 

https://ireneciunel.com.ar/

Nota redacta por Jorge Canolik para www.360masnoticias.com y www.labordona.com.ar

Entrevista a Irene Ciunel