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LOS NIC Y LOS VIC

Entrevista de La Bordona (LB) a Laura Zylbersztejn, autora de LOS NIC Y LOS VIC (nacidos y criados, venidos y quedados), un acercamiento a su historia como escritora residente en Sierra de la Ventana, su formación como docente y terapeuta, el estímulo de los Talleres Literarios y de otras autoras guía, la influencia de espacios facilitadores en las Bibliotecas Populares, el trabajo en la Feria del Libro local gestionada por los vecinos, son los escenarios que dieron marco e impulsaron la edición de este libro con relatos de temas universales que se plasman en ficciones sobre historias encontradas o vividas.

Laura Zylbersztejn (Buenos Aires 1961) Docente de preescolar, psicóloga social, coordinadora de talleres de juego para educadores, cantante y profesora de canto. Es facilitadora de movimiento expresivo y masajista terapéutica, creadora de su propio método. Ha participado de talleres y seminarios de escritura desde 2005. En 2010 se publica en Sierra de la Ventana, donde reside desde 2001, la antología El dirigible donde participa con varios escritos. En 2016 obtuvo un 3er premio en el 1º Concurso literario organizado por el Hogar Polaco “Inmigración polaca en la Argentina. Memorias. Itinerarios de Vida”. En una antología que lleva ese nombre, fueron publicados sus dos historias (“Puentes” y “Ludka”).

LOS NIC Y LOS VIC es su primer libro de relatos.

LB – ¿Escribías y leías desde chica?

LZ – Ni lo uno ni lo otro. En realidad leía historietas, las juntábamos en la época en la que yo era chica, años ’70, y las intercambiábamos, era parte de los juegos, estaban las fáciles y las difíciles, como en las figuritas. Mis viejos eran muy lectores, compraban libros, enciclopedias, libros de arte, llenaban grandes bibliotecas en casa, de pared a pared y de piso a techo, y me rompían bastante con que tenía que leer. Al final me convencieron alrededor de los 12 o 13 años con una colección que me atrapó bastante: “Los cinco” (The Famous Five) de Enid Blyton, de aventuras y misterios que resolvían 5 adolescentes. Y luego aparecieron los clásicos en mi vida, El principito, Juan Salvador Gaviota, Demian de Herman Hesse. Pero nada de escribir. Tuve una muy amiga en la primaria que sí escribía, lo que me parecía admirable, y que de grande escribió algunos libros interesantes.

LB – ¿Entonces cómo fue que empezaste a escribir?

LZ – Cuando decidí empezar un taller de escritura en Sierra. Hace unos 20 años Roberta Iannamico invitó a participar a ese taller y entonces descubrí que escribir era igual a jugar, o por lo menos disponerse a eso. Tuve la suerte de encontrar una línea de trabajo desde la docencia en preescolar que proponía el jugar por jugar, tal como cuando éramos niñes y solo nos dejábamos llevar por la invención espontánea. En esa línea, los ejes de trabajo para las docentes consistían en tomar los intereses que surgían de les niñes en ese juego libre. Para ahondar en mi formación tomé muchos talleres de juego para adultos surgido de la propuesta de André Lapierre, psicomotricista que junto a Bernard Aucouturier abrieron el camino de la psicomotricidad relacional, el análisis corporal, con el juego espontáneo en la base. Luego en la carrera de Psicología Social y posteriormente en la formación de trabajo corporal de centros de energía me fui manteniendo siempre cerca del juego y la improvisación creativa. Roberta en sus talleres nos proponía, a partir de una consigna, dejar andar la birome sin juzgar de antemano, sin elaborar con prolijidad, solo escribir. Sentí que seguía en mi salsa. Luego compartíamos entre todes lo escrito y Roberta siempre rescataba la perla que cada une dejaba ver en su escritura. Yo solo escribía en el taller, pero había quienes también escribían en sus casas. Luego que Roberta no pudo seguir con nosotres nos propusimos autogestionarnos y pudimos hacerlo durante 5 años de los que surgió un librito con nuestras producciones: El dirigible. Más tarde, después de algunos años sin taller, llegó Guadalupe Gentileschi a Sierra y desde la biblioteca popular Mariano Moreno se convocó a un nuevo taller de escritura.  En esos años intermedios encontré los concursos literarios como estímulo para escribir algunas cositas y en 2023, a partir de una consigna de Guada me apareció, en un día de taller, una historia de un personaje de Sierra desde el que se me encendieron las ganas de escribir sobre otres personajes de mi pueblo. Siempre con la invención, con la fantasía y el juego como mecanismo de arranque.

LB – Entonces, tu libro LOS NIC Y LOS VIC ¿son invenciones?

LZ – Si y no. Eduardo Sacheri lo dice desde una perspectiva culinaria (la cocina, el arte que contiene a todos los sentidos) “Todo lo que leíste (viviste) está en tu cabeza como un guiso donde metes la cuchara y con eso escribís”. Cuando tomamos un personaje, un acontecimiento y lo hacemos circular con palabras propias sobre el papel, la compu, componemos invariablemente desde la subjetividad. Hasta el que se diga más objetivo pasará la información por su tamiz, su recorte, su sentir. Obviamente la literatura no consiste solo en la espontaneidad y la invención. Ese primer pasito pasa a ser la materia prima —a veces; otras, pasa a descarte— de un laboratorio de trabajo exhaustivo de revisión, cambios, agregados, borrones, correcciones, búsqueda de la mejor forma de expresión de lo que el/la escritor/a quieren transmitir. Ese primer personaje que surgió en aquel taller fue una semilla. Esa historia se llenó de vida cuando la seguí en casa, y a partir de esa fueron apareciendo otras. Por supuesto hay elementos de nuestro pueblo, pero como dije antes, están entreveradas en el guiso de mis experiencias de vida y mi particular forma de vivirlas.

Escribir y publicar tiene un grado de exposición personal…

Cualquier forma de arte que se comparta, que salga a encontrarse con un público vuelve al autor en el trencito de interpretaciones y sentidos que ese público construye. Dice Piglia: Si el narrador es el que transmite el sentido de lo vivido, el lector es el que busca el sentido de la experiencia perdida. Lo importante no está entre el escritor y lo escrito sino entre la obra y el lector. No podemos negar que partes de nuestro “adentro” están expuestas en la obra. Lo que les pasa y produce a los lectores no es con la persona del/la escritor/a, sino con la obra. A pesar de saber eso, escribir en un pueblo chico usando elementos de sus personajes y sus historias no dejó de interpelarme en las dudas de si algo sería conveniente o no ponerlo si mi deseo era seguir viviendo acá (risas). En una de mis presentaciones un asistente contó la historia de una autora que escribió unos cuentos en un pueblo y aunque no nombró a la persona que inspiró uno de ellos, esa persona se sintió agredida y la demandó. Lo que cada lector/a “lee” también es interpretado desde su “guiso”. Hubo personas que leyeron mi libro y me preguntaban si tal era cual, si era verdad eso que cuento, si el ginecólogo era tal, si el abusador… y así con varios relatos. La literatura es ficción nada más que por pasar por el tamiz del autor/a.

Personalmente me interesó dedicarme mucho a la forma de contar. Tuve la bendición de tener dos maravillosas maestras que me ayudaron de maneras muy diferentes a revisar el libro. Por un lado, Nancy Pisano, escritora y docente, me acompañó en las primeras correcciones y Roberta Iannamico en una segunda etapa en la que pulí y di la forma final. Luego de un año y medio de trabajo sentí que la 14º Feria del Libro y la Cultura que se hace todos los años en noviembre, podía ser una meta en la cual presentar el libro y así fue. Con la hermosa contratapa de Roberta.

LB – ¿Qué significa NIC y VIC?

LZ – En la introducción del libro explico en detalle lo que significa, de dónde surge y por qué lo escribo así y no con las iniciales de las palabras que los componen. Nacidos y criados, y venidos y quedados fueron expresiones que se usaban y se escuchaban mucho en la época en la que nos vinimos a vivir acá con mi pareja y mi hijo. En las conversaciones, los encuentros, era común —sigue siéndolo— preguntar hace cuánto vivís acá, de dónde venís, etc. Casualmente el título del libro fue algo que se me ocurrió ya al escribir el primer relato. Supuse que era un gran título y cuando el libro comenzó a circular, cuando lo presenté, me di cuenta que la mayoría no sabía qué significaba; nic y vic ya no se usan casi nada. Igual atrae por la curiosidad de saber.

LB – ¿Qué temáticas aparecen en los relatos?

LZ – Los temas son los universales, relaciones con sus conflictos, familiares, amorosas, laborales, religiosos, encuentros y desencuentros, la muerte, la enfermedad, el suicidio, también situaciones que viven especialmente las mujeres y hay mucho desde la perspectiva femenina, y todos en el contexto particular de una comunidad de un pequeño pueblo turístico.

Hay personas que lo han leído por supuesto acá y tratan de encontrar los personajes “reales”, y hay quienes lo leyeron sin conocer este pueblo y me comentaron cosas como “siento que conozco tu pueblo a través de tus relatos” o “son historias que también pasan en mi propia comunidad con mis vecinos”.

LB – ¿LOS NIC Y LOS VIC fue autofinanciado? ¿Dónde se puede conseguir?

LZ – Si, fue una autoedición. No quise pasar por el trabajo de enviar el libro a editoriales y esperar la aprobación de alguna con los consiguientes acuerdos que implican repartos o costos mayores. Conseguí hacerlo de manera de poder venderlo a un valor muy accesible y también poder obsequiar los ejemplares que deseara. Es una muy buena calidad de libro, con una hermosa tapa creada por mi madre @marthazylbersztejn. Acá en Sierra de la Ventana me quedan algunos ejemplares y también lo tienen a la venta en la Librería de la Comarca en la avenida principal. El libro fue presentado por primera vez en la 14º Feria del Libro y la Cultura de Sierra de la Ventana, en la Feria de Libro de Buenos Aires en 2025, en las bibliotecas de la zona, en el Espacio Akutun de San Andrés de las Sierras y en otros eventos literarios y culturales.

Desde esta redacción agradecemos a Laura Zylbersztejn por su disposición para el desarrollo de esta nota y acompañamos la difusión de su libro LOS NIC Y LOS VIC invitándolos a su lectura.

Nota de redacción: Jorge Canolik para www.labordona.com.ar y www.360masnoticias.com