Inicio » Blog » Política » LA ENERGÍA PERSEVERANTE DE UNA FE REVOLUCIONARIA

LA ENERGÍA PERSEVERANTE DE UNA FE REVOLUCIONARIA

En su lecho de muerte trató de evitar recordar a los traidores, los ingratos y todos esos personajes que él mismo había definido como “partidarios de sí mismos”. Alcanzó a decir unas últimas palabras: “Yo espero que los buenos ciudadanos de esta tierra trabajarán para remediar sus desgracias. Ay, Patria mía”. La muerte de Manuel José Joaquín del Corazón de Jesús Belgrano no fue noticia ese 20 de junio de 1820.

La última noche de Manuel en este mundo, de aquel helado anteúltimo día del otoño porteño, la fiebre se lo llevó por un rato al terreno de los recuerdos, trataba de evitar en aquel recorrido febril los malos tragos, los traidores, los ingratos y todos esos personajes que él mismo había definido como “partidarios de sí mismos”. El 20 de junio solo un periódico de Buenos Aires, El Despertador Teofilantrópico, dirigido por el padre Castañeda, dio cuenta de lo ocurrido: “Es un deshonor a nuestro suelo, es una ingratitud que clama el cielo, el triste funeral, pobre y sombrío que se hizo en una iglesia junto al río, al ciudadano ilustre general Manuel Belgrano”. Ni la Gaceta, que era el periódico oficial, ni El Argos, que se jactaba en su subtítulo de tener cien ojos para ver la realidad, informaron sobre la muerte de Manuel Belgrano. Para ellos no fue noticia.

El 3 de junio anterior pasó su cumpleaños número 50 en compañía de algunos amigos y sus hermanos Miguel, Domingo y Juana. El doctor Sullivan tocó el clavicordio para distraerlo aunque más no fuera de aquellos tremendos dolores finales y de la depresión que le causaba su situación económica.

El 25 mayo de ese año Manuel Belgrano dictó su testamento en que declaró heredero a su hermano Domingo. Lo nombró patrono de las escuelas para cuya construcción había donado 40.000 pesos oro y le pidió especialmente que se encargara de la crianza, manutención y educación de su hija Manuela Mónica, a la que le había dejado en Tucumán una cuadra de terreno.

Extracto de la carta del Gral. Manuel Belgrano donando su sueldo para la construcción de las Escuela

31 de marzo de 1813: Belgrano desde Jujuy, escribe al gobierno a fin de que esa suma de $ 40.000 obsequiada a él, fuera destinada a la creación de cuatro escuelas públicas, de primeras letras, en Tarija, Jujuy, Tucumán y Santiago del Estero. Se sentía honrado por aquella consideración pero hizo la siguiente reflexión, guiado por su interés por el bien público:

“…nada hay más despreciable para el hombre de bien, para el verdadero patriota que merece la confianza de sus conciudadanos en el manejo de los negocios públicos que el dinero o las riquezas, que éstas son un escollo a la virtud, y que adjudicadas en premio, no sólo son capaces de excitar la avaricia de los demás, haciendo que por principal objeto de sus acciones subroguen bienestar particular al interés público, sino que también parecen dirigirse a lisonjear una pasión seguramente abominable en el agraciado…”

En sus años de revolución y lucha por la emancipación era necesario definir las formas de lo nuevo y la visión del estadista Manuel Belgrano fue central en esa etapa, proyectos que también compartieron José de San Martin y Miguel de Güemes, su sueño era integral para Sud América y en el Congreso de Tucumán, el 6 de julio de 1816,  lo expresó como el Plan del Inca, instaurar una monarquía nominal constitucional y parlamentaria, ofreciendo el trono a los descendientes de los Incas, muy probablemente a Juan Bautista Túpac Amaru, único hermano sobreviviente conocido del inca Túpac Amaru II,  ​era la forma de afianzar el movimiento emancipatorio que se gestaba desde argentina integrando las poblaciones incas de las zonas andinas que hoy conforman Bolivia, Perú y Ecuador.

Belgrano como jefe del Regimiento de Patricios, en Rosario, a las orillas del río Paraná, el 27 de febrero de 1812 enarboló por primera vez la bandera argentina, creada por él con los colores de la escarapela, también obra suya. Lo hizo ante las baterías de artillería que denominó “Libertad” e “Independencia”, donde hoy se ubica el Monumento Histórico Nacional a la Bandera. En el año 1938 por primera vez se celebró el Día de la Bandera en Argentina, eligiéndose el 20 de junio, día de la fecha de su fallecimiento.

Belgrano fue un estadista siempre atento a las necesidades de su pueblo, una de las mentes brillantes que condujeron nuestro proceso independentista, su labor como Jurista, Abogado, Economista, Periodista y General de los Ejércitos de nuestra Patria estuvo al servicio de la fundación de la Nación. Fue una fuente de inspiración para el desarrollo de la Patria, un humanista que pensó la economía, la inclusión social, el fomento de la industria, cuestiones de género, la educación popular, Manuel José Joaquín Del Corazón de Jesús Belgrano fue la energía perseverante de una fé revolucionaria!!

Recopilación y Nota: Jorge Canolik para www.labordona.com.ar y www.360masnoticias.com

Fuente histórica: Felipe Pigna, Manuel Belgrano, vida y pensamiento de un revolucionario, Buenos Aires, Editorial Planeta, 2020, págs. 432-434.

Arte: de Ramiro Ghigliazza. Fb Libertadores de Pueblos o en su Instagram personal @ramiroghigliazza.